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Consultora de Climatología Aplicada

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INFORME CLIMÁTICO MENSUAL

02/07/10

Durante el mes de junio hubo un importante retroceso de las precipitaciones en el centro norte del país, sin apartamientos destacados en las temperaturas.

FUERTE CAMBIO EN EL NORTE

El pasado mes presentó las lluvias más importantes recostadas sobre el este, sin embargo salvando el sudeste entrerriano, las precipitaciones se interrumpieron hacia el norte y el NEA, recuperándose en la provincia de Misiones, donde igualmente fueron algo escasas.

En esta época del año es normal que las precipitaciones presenten un marcado gradiente este oeste, y en este sentido la distribución de junio cumple este requisito estadístico en un vasto sector. Hubo una inusual y favorable extensión de las lluvias hacia el sudoeste de BA y por otro lado el centro norte de la Mesopotamia, centro

 

norte de SF y el NEA en general, recibieron precitaciones muy pobres, compensando de este modo la sobreoferta pluvial del mes de mayo. Esta distribución de lluvias refleja el comportamiento estacionario de los sistemas frontales, con su parte más activa sobre el este de BA, el sudeste entrerriano y el sur de Uruguay. El lento avance de las perturbaciones hacia el este noreste permitió una mejor oferta de agua sobre el oeste sudoeste de BA. Esta mejor oferta se produjo a partir de la suma de varios eventos de con registros menores, que en muchas localidades permitieron superar los 25 milímetros, marca generosa para el mes de junio. Al desplazarnos hacia el margen oeste de BA y la provincia de LP, esta benéfica influencia se diluye, con un saldo de acumulados muy bajos vinculados a lloviznas insignificantes a la hora de satisfacer las necesidades hídricas del sector. Este comportamiento se extiende a la zona puntana y las vecindades del sur de CB, donde si bien es posible que se hayan registrado algunas lluvias mayores, tampoco fueron suficientes.

La categorización de las precipitaciones a partir de la comparación de los registros con la estadística mensual del mes de junio (1973-2009), destaca la fuerte variación de la anomalía en el centro norte del país (ver informe climático mensual anterior 04/06/10). Predominan las lluvias escasas a muy escasas, sin que esto haya provocado un impacto en las reservas debido a la anomalía pluvial positiva del mes de mayo. Es decir el noreste del país ha tenido una distribución temporal de lluvias muy errática en el último bimestre, sin embargo, actualmente la condición de humedad es mejor que en años anteriores. El este de BA se presenta con un definido corrimiento positivo de las precipitaciones, las cuales se extienden hacia el sudeste entrerriano y parte del sudoeste de BA. Recordamos que para este sector en particular, en esta época del año lluvias de 25 a 30 milímetros son clasificadas como abundantes. Fue normal a abundante la oferta de agua en la zona cordillerana, ubicándose el máximo en un sector previsible para la época. Temporariamente los pasos cordilleranos estuvieron bloqueados o con importantes dificultades para el tránsito.

Desde el punto de vista de las temperaturas, el mes de junio se ha resumido con promedios de máximas y mínimas con apartamientos poco significativos respecto de los valores normales. Si bien se observaron irrupciones de aire frío, las mismas no fueron persistentes y en general las heladas quedaron sobre el sur de la región pampeana. Igualmente este fenómeno avanzó ocasionalmente por CB hasta Santiago del Estero, pero nunca con un rigor para destacar. El primer mes del trimestre frío ha mostrado una tendencia hacia el predominio de ambiente mas templado que el normal, a pesar de que algunas jornadas dejaron otra sensación térmica. El inicio del mes de julio ha presentado un fortalecimiento de las condiciones ambientales templadas, que recién se modificarían en la semana próxima.

CLASIFICACIÓN DE LAS RESERVAS

Como es habitual, se analizan las condiciones de humedad actuales mediante la comparación con los valores de reservas normales para la fecha. Los resultados de la comparación se clasifican en categorías, teniendo en cuenta para la estadística la serie de datos1973-2009. El análisis se realiza teniendo en cuenta como cobertura una pastura de consumo permanente a lo largo de todo el año.

La clasificación de humedad a esta altura del año presenta, a pesar de las irregularidades pluviales del otoño, una vasta extensión con predominio de reservas normales. También el mapa expone con claridad la zona mediterránea con los corrimientos negativos mas marcados. Posiblemente si se consideran las reservas superficiales este sector presentaría alguna mejora en su clasificación, pero de todos modos puede tomarse como un indicador geográfico de la zona con mayor riesgo para enfrentar la campaña de granos finos.

 

Sobre el este de BA las reservas excesivas son un estado prácticamente normal para la época. Igualmente este sector como el sudeste entrerriano presentan corrimientos positivos de las reservas.

El centro de CB aparece con una buena clasificación de humedad a pesar de que el mes de junio no ha presentado lluvias destacadas en el sector. Nuevamente el comportamiento de las lluvias de finales de mayo justifican esta buena clasificación de humedad.

Para la misma fecha del año pasado, el mismo mapa aun reflejaba la fuerte influencia de la sequía del semestre cálido 08/09. Las mejoras eran claras sobre sectores del este, donde se fueron afianzando durante el invierno. El noreste de BA y el sudeste entrerriano ya presentaban un nivel adecuado de reservas, aunque por entonces la clasificación de humedad del primer metro de suelo estaba lejos de su nivel habitual.

Al comparar las dos fechas, resulta obvio que el aumento o no del área triguera en esta campaña, responderá a problemas extraclimáticos. Si bien es posible que por problemas de piso en la provincia de ER se concrete un retroceso respecto del año anterior y en las zonas mediterráneas la falta de agua haga riesgosa esta actividad, es razonable pensar que el área implantada debería acercarse a las 4 millones de hectáreas. Con el actual nivel de reservas mas algunos aportes pluviales de comienzos de primavera, no debería haber inconvenientes para superar las 10 millones de toneladas. También son buenas las perspectivas para la cebada.

 

TENDENCIAS CLIMÁTICAS

Indicadores de Escala Global

Durante las últimas tres semanas del mes de Junio la temperatura superficial del Pacífico Ecuatorial Central se ha mantenido, en promedio, medio grado por debajo de los valores normales. Esto comienza a afianzar un enfriamiento que por el momento no genera influencias sobre la circulación atmosférica. Remarcamos que en todo el trimestre frío esta indicador no tiene peso sobre la evolución de las precipitaciones sobre las áreas agrícolas principales del sudeste de Sudamérica.

En el mapa se destaca la franja sobreenfriada en el Pacífico ecuatorial. Los modelos de pronóstico van consensuando soluciones frías para finales de agosto y el comienzo de la primavera. Parece poco probable que la situación de neutralidad que apenas se ha sostenido en el mes de junio, pueda proyectarse durante un mayor lapso de tiempo. Por el momento el indicador primario que es la anomalía de la temperatura superficial del mar, esta en el límite con lo que ya debe considerarse Niña débil. En resumen, esta aumentando la probabilidad de que se concrete un evento La Niña para la primavera, por el momento no se definiría de manera intensa.

Bajo escenarios La Niña y dependiendo de su intensidad, los flujos de humedad del norte se resienten. Por lo general esto se refleja en una señal deficitaria en el régimen pluvial en una buena parte de la región pampeana. Sin embargo, hoy por hoy, este indicador debe tenerse en cuenta como un factor negativo pero que no necesariamente se expresará de manera relevante. En muchos casos pueden darse condiciones de escala regional que compensan el potencial riesgo de un evento La Niña. La situación se complica cuando este indicador gana intensidad la cual, por el momento, es apresurado establecer.

Indicadores de Escala Regional

Los mares cercanos que rodean el sudeste de Sudamérica, no presentan anomalías destacadas. Durante el mes de junio las irrupciones de aire frío fueron esporádicas y poco persistentes. Actualmente masas de aire templado y húmedo poco frecuentes para la época se imponen hasta llegar al sur de la región pampeana. Es decir la circulación de aire que aporta aire húmedo desde el noreste, parece estar fortalecida.

 

Esto potencialmente es favorable para satisfacer el comportamiento climático del trimestre frío, que presenta lluvias recostadas sobre el este. Sería oportuno que este proceder se extienda hacia el oeste, sin embargo esto es improbable a partir de lo que muestran los modelos de corto y mediano plazo.

Si el actual comportamiento de los flujos de humedad se extiende hasta comienzos de primavera, se vería claramente reducido el potencial impacto negativo de un evento La Niña, El gradiente pluvial este oeste difícilmente se rompa durante el invierno, sin embargo la distribución de las lluvias sobre el este seguirá siendo heterogéneo. La variación de las precipitaciones entre mayo y junio sirve como un ejemplo de lo que puede suceder hasta finales de agosto. Los períodos húmedos extendidos están marcando el comienzo del invierno y si bien se esperan irrupciones de aire frío que temporariamente impongan algo de rigor térmico, la tendencia para el resto del invierno no parece definir una temporada fría. Julio plantea condiciones ambientales similares a las observadas en Junio y si esto se valida, el resumen térmico del invierno podría presentar apartamientos positivos.

En resumen, las entradas de humedad desde el noreste para comienzos de primavera podrían ser suficientes para sostener una buena oferta de agua sobre el este. Por el momento no es razonable plantear un atraso en el comienzo de la temporada de precipitaciones sobre le oeste.

CONCLUSIONES

De acuerdo al diagnóstico climático del último período y al análisis de los principales indicadores de escala global y regional, proyectamos el siguiente comportamiento pluvial y térmico para el próximo bimestre:

  1. 1. La mejor oferta de agua se sostendría sobre el este. ER, este de SF, este de BA, tienen buenas posibilidades de lograr las lluvias normales durante Julio. Hacia el noreste del país puede continuar la irregularidad de las precipitaciones, con fuertes variaciones intermensuales. No pueden esperarse modificaciones sustanciales de la distribución geográfica de precipitaciones durante el próximo bimestre.
  2. 2. Para la franja mediterránea la oferta normal de agua del invierno no es suficiente para recomponer deficiencias que se arrastran desde el otoño. Las lluvias pueden sostener mejoras superficiales, pero los cultivos implantados quedarán expectantes del puntual inicio de la temporada de lluvias durante septiembre y a la espera del máximo de octubre.
  3. 3. Se afianza la proyección de un evento La Niña para comienzos de la primavera. Este indicador no necesariamente afectaría la fina, sin embargo puede complicar las siembras de la gruesa. El pronóstico de intensidad de principios de agosto, puede definir con mayor propiedad este riesgo.
  4. 4. No se espera que el resto del invierno sea con ambiente riguroso. Las irrupciones de aire frío pueden ser intensas pero no persistentes.
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