Lluvias Necesarias para la SOJA
13/01/12
Luego de las últimas lluvias, es menos demandante la situación hídrica para la soja de
primera. Igualmente el panorama no es homogéneo.
GRAN ALIVIO PARA CB Y SF
Así como antes de las fiestas la provincia de ER se benefició con lluvias significativas
dentro de un contexto regional bastante más seco, este último evento solo fue
marginal para el territorio entrerriano. A esta provincia se le suma el resto de la
Mesopotamia y el extremo noreste de BA (cuenca baja del Salado), como una vasta
zona desprovista de agua, la cual contrasta con el resto de la zona agrícola principal.
También debemos incluir a SL, el sudoeste de CB y gran parte de LP como zonas que
recibieron lluvias modestas o nulas, en todo caso, lejos de satisfacer las necesidades
que marcaba la sequia precedente.
Las lluvias necesarias para salir del estado de sequia que hasta el miércoles tomaba
gran parte de la región pampeana, presuponían montos muy difíciles de lograr en
forma generalizada en un solo evento. Hoy con datos, podemos evaluar como positivo
el saldo de las precipitaciones en gran parte de SF y CB, al menos las zonas que
lograron superar los 50 milímetros. En muchos sectores del norte central y noroeste de
BA, esta marca no fue lograda y por lo tanto, si bien se lograron mejoras, las mismas
son temporarias y no resuelven la sequía. Hubo sectores entre la ruta 9 y la ruta 14 en
la provincia de SF y en esa misma dirección en la provincia de CB, que presentaron
registros superiores a los 100 milímetros. Es interesante saber entonces como han
quedado las reservas para soja de primera.

Se destaca el norte de CB y el sector central de SF, como la zona donde mejor se
reposicionó la soja, sin embargo no es exiguo el sector donde las reservas adecuadas
se distribuyen. Por otro lado aparecen zonas con reservas regulares y escasas, lógico
resultado de una oferta de agua más modesta o incluso nula.
Tomando como condición de partida la estimación de la disponibilidad de reservas a
través del balance hídrico, podemos calcular las lluvias necesarias para que la soja de
primera alcance o mantenga un nivel de almacenaje adecuado durante las próximas
dos semanas. Esta demanda se resume en el siguiente mapa.
Descartando el centro norte de CB y el centro de SF, donde las lluvias fueron muy
abundantes y la demanda no es significativa, aparece una extendida zona donde son
necesarios milimetrajes de al menos 40 milímetros para sostener o alcanzar niveles de
humedad aptos para el desarrollo del cultivo. La cuenca baja del Salado, sobre el
extremo noreste de BA tiene una demanda superior al igual que zonas del sudoeste de
BA, SL y el sudoeste de CB.
El panorama pluvial no está resuelto. Si pensamos que normalmente en enero deben
sumarse en promedio unos 120 milímetros y que tenemos por delante una semana
seca o con una oferta de agua modesta y sectorizada, se ve dificultosa la perspectiva
de normalización pluvial para el mes de enero. Esto solo se concretaría por sectores,
predominando las zonas deficitarias, es decir repitiendo el panorama que mostró el
mes de diciembre, aunque no de manera tan extendida. Claro está que para el vasto
sector de SF, CB y el sudeste de BA que lograron sumar al menos 50 milímetros el
panorama es más acomodado.
Como mencionamos, las perspectivas de lluvia no son favorables al menos hasta el 20
de enero. Pueden concretarse algunas lluvias en la franja central entre miércoles y
jueves, pero en general con milimetrajes modestos. En este sentido la gran apuesta
para la soja entrerriana y otras que han quedado muy expuestas a las deficiencias
hídricas, se proyecta a la última década del mes. Por lo pronto aparecen temperaturas
moderadas que morigeran las rigurosas condiciones ambientales previas.